
¿A qué lógica responde que entidades privadas, como por ejemplo las organizaciones de la sociedad civil, deban rendir cuentas de manera pública? Una respuesta posible es seguir la lógica de permitir y permitirse darse cuenta. Permitirse en la propia organización darse cuenta de que hay que asumir la necesidad de la evaluación, entendida no como una acción de juzgamiento y calificación, sino como un elemento de gestión que asegure generar las mismas herramientas y la misma información dentro de la sociedad civil, que la reclamada a terceros. La rendición de cuentas es la base de la construcción democrática de lo público.Es por eso que esta herramienta no aspira a sentar ningún tipo de jurisprudencia "onegeril". Sólo tiene valor si se lo aplica en la estructura de la institución y desde la conciencia de sus miembros. No es una herramienta de lectura para la reflexión, sino de conocimiento para la acción. Pues como su nombre lo indica, son principios y no fines. La utilidad del material no cobra dimensión al ser leído, sino al ser aplicado.  Extracto del Prólogo "Rendir cuentas para darse cuenta" por Carlos March |